Alvago Go!

El blog de Alvaro G. Ghisolfo

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» Alvago »»» Despedida Esotéricca de Pitonizza

30 de Diciembre de 2010 2 comentarios

El 30/12/2009 estaba publicando mi despedida de fin de año en Pato Pitaluga porque Alvago Go! estaba siendo ocupado por la despedida de AmattaJM. Hoy, 30/12/2010, por segundo año consecutivo, soy parte de la iniciativa “Despedite en otro blog” de AmattaJM, despidiéndome en La vida está bien y publicando acá la despedida de Pitonizza punto com. ¡A leerla!

Hola lectores de Alvago Go!, les saluda Pitonizza (formerly Esotericca). Gracias a la iniciativa de mi buen amigo Juan Manuel @AmattaJM“Despedite en otro blog”, mis palabras aparecen en este espacio. El balance de este año es por demás positivo, en cuanto a las satisfacciones que mi blog, Pitonizza punto com, me ha proporcionado. La gente de Nokia me invitó al evento Nokia Talk que tuvo lugar en Bogotá, ciudad que me recibió con los brazos abiertos. Participé en un concurso de blogs organizado por Pepsi y me hice acreedora a una cámara Lumix. La Revista de Diario El Universo, el de mayor circulación en Ecuador, me dedicó un entretenido artículo.

El balance personal lo guardo para mí, solo les comentaré que mi vida ha dado un vuelco en la parte espiritual, me siento renovada y ello se ve reflejado en mi blog, cuyos post ahora se enmarcan en el nuevo modo en el que tomo la vida y sus bemoles. Un blog es una herramienta maravillosa para llegar con un mensaje, que se puede difundir de manera increíblemente veloz a través de las redes sociales. Este año particularmente ha sido fructífero para mí en esos aspectos, sobrepasé barreras que veía increíbles, más de 7 mil seguidores en Twitter! También abrí mi página en Facebook, cuyos seguidores -admito- no he contabilizado, supongo que son pocos, sin embargo les agradezco el interés.

Mil gracias a todos, los lectores de mis blogs y mis tweets son muy valiosos para mí, siempre escucho sus sugerencias para intentar brindarles cada día mejores contenidos, frescos, originales, entretenidos, pero sobre todo, que dejen lugar a la reflexión.

Me despido en otro blog, el de Alvaro, a quien agradezco este espacio.

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» Alvago »»» “¡Chau che, buen finde y Felices Fiestas!”

24 de Diciembre de 2010 3 comentarios

Por el título parece que me fuera de vacaciones por muchos días… pero no, nada que ver, ojalá pudiera. Si la frase está entre comillas es porque alguien la dijo, y ese alguien no fui yo. Escuchar eso fue una actitud que me cayó muy bien, como diría Facundinho, una “pavada que me alegró la vida”… y de eso voy a hablar en este improvisadísimo post.

Me resulta muuuy placentero que, al despedirse, una persona equis tenga en cuenta no sólo el día en el que estamos sino también la relación que hay (si es que hubiera), cuánto hace que no nos vemos, y más o menos cuánto tiempo faltará para que nos volvamos a ver, de modo de saludar un poco más personalizadamente de lo normal.

Esto seguramente me vendrá agradando desde hace mucho tiempo, pero lo empecé a notar desde principios del año pasado cuando, los viernes a la noche, volviendo de la facultad, el saludo de Alejandro, un compañero docente que no iba a volver a ver hasta la semana siguiente, terminaba siempre con la frase “buen finde”. Era un clásico que no faltaba nunca, y siendo además la última persona conocida que veía hasta llegar a mi casa (restándome siempre al menos una hora más de viaje), estaba bueno quedarse con esa sensación de que alguien quiere que pases un buen finde.

Este saludo se traslada rápidamente a otras ocasiones especiales, como por ejemplo un fin de semana largo, un feriado, pascuas, vacaciones, día del niño / padre / madre / abuelo / sobrino / sodero / animal / etc., y bueno, mucho más cuando la otra persona sabe que estás por dar una materia, que tenés algo importante que atravesar en tu salud, con tu trabajo, etc., o incluso que estás pasando un muy buen o muy mal momento en general. De hecho decir simplemente “Hasta el viernes” lo veo como algo más importante que decir sólo “Chau”.

Tres párrafos antes hablaba de la relación y del tiempo, porque, claro, si en vez de vernos una vez por semana nos viéramos una vez cada dos meses, entonces ya no tendría mucho sentido que la frase sea “buen finde”. Sin ir más lejos, la última vez que nos vimos en esa situación (aunque fue distinto, éramos más), muchos nos dijimos “Felices vacaciones”, sabiendo que no nos vamos a volver a ver hasta marzo del año que viene.

El tema es tan simple como no decir simplemente “Chau” o algo parecido, sino tener en cuenta a la otra persona, y que esa persona sienta que la estás teniendo en cuenta en algo tan simple como saludarla.

Y bueno, hace un rato vino el pibe del delivery (que ni me debe conocer, de hecho yo lo habré atendido sólo 3 o 4 veces) y al despedirse me saludó como dice el título del post… lo cual me llevó directamente a escribir todo esto que hace mucho tiempo que quería comentar :). Así que, si te quedaste leyendo hasta acá, espero que esta noche pases una muy feliz nochebuena, y… “¡Chau che, buen finde y Felices Fiestas!”.

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» Alvago »»» Mentiras de la televisión argentina

20 de Diciembre de 2010 9 comentarios

Para no empezar este texto pareciendo ser uno de los tantos que se quejan de que en la TV por aire sólo se muestran culos bailando alrededor de un caño y se destruyen las vidas privadas de las personas a través de cámaras en vivo las 24 horas y después se la pasan mirando ShowMatch y Gran Hermano, voy a comentar que en realidad hoy vengo a hablar acá de otra cosa: la credibilidad.

La cosa es simple: si mirábamos la tele unos pocos años atrás, hay cosas que hoy hacen por una décima más de rating, que en ese tiempo nunca hubiesen hecho. Algunas de ellas son…

“Vamos a un corte chiquitito y volvemos”

Generalmente esta frase viene acompañada de apretar los dedos índice y pulgar, de modo de que uno imagine que la tanda publicitaria va a ser muy, muy cortita. De este modo logran que no cambiemos de canal, aunque veamos que los minutos pasan y pasan, las publicidades siguen y siguen, y al final, cuando vuelve el programa, nos damos cuenta de que el reloj ya dio al menos un cuarto de vuelta.

“A las 9 de la noche…”

Estamos en el 2010 y ya todos tenemos que saber que la hora de inicio anunciada para un programa, es una farsa. Antes si lo anunciaban para las 21.00, arrancaba a las 21.00, o como muuucho a las 21.05 si lo precedía un programa en vivo y se retrasaban por una causa de fuerza mayor. Hoy te dicen que un programa arranca a las 21.00 y vos no sabés si arranca a las 21.00 en punto, si arranca antes, si arranca media hora después (lo cual está sancionado pero a ningún canal le importa) o si ese programa directamente lo van a levantar. Lo cierto es que, a partir de esta incertidumbre, uno termina dejando otra vez ese canal.

“Escenas del próximo capítulo”

Si no querés que te spoileen el próximo capítulo de una novela, entonces no mires los adelantos que pasan al final. Si, en cambio, mañana no podés verla, entonces mirá los avances y ya vas a saber todo lo que va a pasar. En un ataque por ganar más rating al final del capítulo de una novela y dejarle mucha audiencia al programa siguiente, terminan pasando un montón de tiempo (y de contenido crucial) del próximo capítulo como un avance, olvidándose de que al día siguiente, ver ese programa habrá perdido toda la gracia. ¡Ah, me olvidaba!: si hoy ves las “Escenas del próximo capítulo”, pasado mañana no gastes tiempo mirando las “Escenas del capítulo anterior”… está de moda no laburar, y repetir el mismo tape.

“Último corte, ¡todavía queda mucho más!”

Cuando dicen esto, nos están dando una señal de que tenemos que cambiar de canal. Es tan simple como aguantarse 15 minutos de publicidad, y que después vuelvan al piso diciendo que se quedaron sin tiempo, que lo que tenían planeado lo van a pasar para el programa de mañana, y mientras tanto, uno se come todas las publicidades por canje que pasan en pantalla. Atención, que esto a veces puede convertirse en el primer bloque: el programa arranca puntualmente a la hora anunciada, pero lo único que dicen es “Bienvenidos, vamos a un corte”, y arranca la espera eterna.

“Enero, en Telefe”

El otro día hablábamos con Pablo [La vida está bien] y Adrián [RivAd] sobre las promos que adelantan la programación del canal durante el mes siguiente. Antiguamente el canal anunciaba todos los nuevos programas y las películas estreno que iban a pasar en el próximo mes. Ahora, uno escucha esos spots y sólo te anuncian un programa nuevo (que encima se estrena a fin de mes, si es que no se retrasa para el siguiente por cualquier otro motivo), dos películas locas, y… “¡y todos los que ya conocés!”, con las obvias imágenes de los programas actuales (y si no tienen programas, como en el verano de Canal 9, sólo ponen las fotos de los periodistas de Telenueve) y terminando obviamente con la imagen de Susana, Marcelo o Mirtha, dependiendo del canal. Desastre.

Sin cortes comerciales

Recuerdo hace muchísimos años que Telefe incursionó en el mundo del rating (?) anunciando que algunas películas se emitían con “La primera hora sin cortes”. Luego lo superó Canal 13 con “Cine sin cortes”, y hoy en día es normal que el primer programa de cada ciclo o ciertas películas directamente se emitan sin cortes, con el sólo deseo de ganarle la franja a la competencia, sin importar que durante ese día no vayan a vender publicidad. Del otro lado de la pantalla, nosotros estamos temblando con las patitas cruzadas mientras nos aguantamos las ganas de ir a mear pero, principalmente, no cambiamos de canal.

PNT

Hace unos pocos años la PNT (Publicidad No Tradicional) era considerada, valga la redundancia, algo no tradicional. Ahora se volvió algo más común que ver a Zulma Lobato ladrando en cámara. Durante una hora uno cree que está viendo un buen programa en vivo, pero cuando se lo pone a analizar, en realidad, del espacio que no incluye a las tandas, la mitad del tiempo que sobra estuvo viendo publicidades antes o después de cada nota, publicidades anunciadas por locuciones en off, auspicios relatados por los conductores de los programas, auspicios antes y después de que se vayan o vuelvan de cada bloque

Repeticiones

Nunca está de más ponerse a pensar cuánto de lo que vemos de cada programa es producción propia (y con producción me refiero a generación de contenido) de ese programa, cuánto es copia de otra cosa ya existente, y cuánto es simplemente repetición de otros programas que ya se emitieron. Si bien se puede decir que a esta altura ya está todo inventado, creo que hay nuevas ideas que a veces aparecen… pero sin embargo, hay programas como Zapping o TVR que, si bien son muy graciosos y siempre le encuentran una vuelta de rosca a otros programas ya emitidos, lo cierto es que, sin esos programas, estos otros no podrían existir.

Horarios rotativos

Y esto de “horarios rotativos” todavía no pasó, pero… no debe faltar mucho para que suceda. Hace un tiempo, los programas se emitían o bien los días de semana, o bien los fines de semana, pero no había mucha más ciencia. Después apareció esto de que los viernes hay menos rating, por lo cual los programas diarios se empezaron a emitir de lunes a jueves. Ahora es un “viva la pepa”: si uno quiere realmente seguir un programa, tiene que hacerlo los domingos a las 9 de la noche, de lunes a miércoles a las 11.25, y los viernes al término de la porquería que se les ocurra poner antes de eso, que entre paréntesis, ni ellos saben a qué hora va a terminar. Un quilombo.

Hace bocha de tiempo que no hacía un post así. No habré descubierto América y seguramente quedarán muchos puntos por desarrollar, pero al menos sirve para pensar… televisiiiiiiivamente… (?)

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